Cien palabras por concepto, como mucho

Los términos que usa esta web, en claro.

Si algo no se puede contar así de corto, probablemente quien lo cuenta tampoco lo entiende del todo.

54 términos

Medir

Lo que mides, lo gestionas

ROI — retorno simpleMedir

Lo que has ganado sobre lo que has puesto, en porcentaje: invertiste 10.000 €, tienes 14.000 €, tu ROI es un +40 %. Es la métrica más intuitiva, y la más engañosa: no dice nada del tiempo. Un +40 % en dos años es excelente. En quince, mediocre. Por eso el ROI favorece siempre a las posiciones antiguas y castiga a las jóvenes. Para comparar activos hay que ponerle reloj, y eso es lo que hace la TIR anualizada.

TIR anualizada (XIRR)Medir

La rentabilidad expresada como porcentaje anual, teniendo en cuenta cuándo entró y salió cada euro. El ROI simple (“gané un 40 %”) engaña: no es lo mismo lograrlo en dos años que en diez. La TIR pone todos los activos en la misma escala temporal y permite compararlos con rigor. Es la métrica que uso en toda esta web, y con ella, el ranking de mis activos cambia por completo respecto al ROI.

TAE — tasa anual equivalenteMedir

El coste real de un préstamo o el rendimiento real de un depósito, expresado en porcentaje anual e incluyendo comisiones y la frecuencia con que se pagan los intereses. Sirve para lo mismo que la TIR: poner en la misma escala productos que no se parecen. Si un banco te ofrece un 3 % nominal y otro un 2,9 % TAE, el segundo puede salir más barato. La TAE es el primer filtro; después, vinculaciones, comisiones de cancelación y qué pasa si el tipo sube.

APY — rendimiento anual compuestoMedir

Es la TAE del mundo cripto: el porcentaje anual con el interés reinvertido. Su hermano es el APR, el mismo interés sin reinvertir, y a igual tipo el APY siempre luce más: mira cuál te enseñan antes de comparar dos pools. Es la cifra estrella del DeFi y del CeFi, y la más resbaladiza: cambia a diario con la oferta y la demanda, y el número que ves hoy no promete nada mañana. Para comparar activos, la TIR; para leer un pool o un vault, el APY, con escepticismo de serie.

TER y comisionesMedir

El TER es el coste anual total de un fondo, en porcentaje: se descuenta del valor sin que lo veas. Un 1,5 % anual parece poco y a 20 años se come una parte enorme del resultado, porque las comisiones componen igual que los intereses, pero en contra. En gestión activa puede añadirse una comisión de éxito sobre las ganancias; en capital privado es la norma, y suele cobrarse solo sobre lo que supera un mínimo pactado (el hurdle rate). Regla simple: toda comisión se justifica o se evita.

Spread — el coste escondidoMedir

La diferencia entre el precio al que una plataforma te compra y al que te vende. No aparece como “comisión”, pero lo pagas igual: con un spread del 1 %, si vendieras en el mismo segundo ya habrías perdido ese 1 %. Es el coste favorito de las plataformas que presumen de “cero comisiones”, y la razón de comparar precios totales, no tarifas anunciadas.

Construir la cartera

Lo que sostiene todo lo demás

Interés compuestoConstruir la cartera

El interés que generan tus propios intereses. Parece poca cosa y es la fuerza que construye patrimonio: un 8 % anual duplica tu dinero en unos 9 años, no por magia, sino porque cada año rinde sobre una base mayor. Necesita dos ingredientes: tiempo y no interrumpirlo. Por eso las dos primeras decisiones que importan son empezar pronto y no sacar el dinero a la primera curva.

Aportación periódica (DCA)Construir la cartera

Invertir una cantidad fija cada mes, pase lo que pase en el mercado (dollar cost averaging). Cuando la bolsa cae, tu aportación compra más participaciones. Cuando sube, menos. El resultado: un precio medio razonable sin adivinar el momento perfecto, que nadie sabe adivinar. Su verdadera fuerza no es matemática, es psicológica: automatizada, invierte por ti cuando el miedo o la euforia te dirían que no. Se programa el día después de cobrar. Y se olvida.

RebalanceoConstruir la cartera

Devolver la cartera a los pesos que decidiste cuando el mercado los ha movido. Si tu plan dice 40 % en bolsa y una buena racha la deja en 55 %, rebalancear es vender ese exceso y llevarlo a lo que se ha quedado corto. Suena fácil y no lo es: obliga a vender lo que sube y comprar lo que baja, justo al revés de lo que apetece. También se puede hacer sin vender, dirigiendo las aportaciones nuevas a lo que va rezagado, que es más lento y no genera impuestos.

LiquidezConstruir la cartera

La facilidad de convertir una inversión en dinero sin perder valor por el camino. Un ETF se vende en segundos. Un fondo de capital privado tarda ~10 años en devolverte el dinero. Ninguna es mejor en sí misma: la iliquidez bien pagada es una prima de rentabilidad. Mal entendida, una trampa. La pregunta antes de invertir en cualquier cosa: ¿cuándo podré salir, y a qué precio?

VolatilidadConstruir la cartera

Cuánto se mueve el precio de un activo, hacia arriba y hacia abajo. No es lo mismo que riesgo: un indexado global es volátil (algunos años cae un 30 %) pero históricamente se recupera. El riesgo real es la pérdida permanente: quebrar, impagar, o verte obligado a vender en el peor momento. La volatilidad solo hace daño si necesitas el dinero cuando está abajo; por eso el colchón y el horizonte importan más que el estómago. Al volátil se le pide tiempo. Al arriesgado, tamaño.

DiversificaciónConstruir la cartera

Repartir la cartera para que ningún golpe la tumbe. Pero la de verdad no es tener muchas cosas: es tener cosas que no se mueven juntas. Veinte acciones tecnológicas no diversifican. Caen a la vez. Bolsa, oro, inmobiliario y renta fija responden a fuerzas distintas: cuando una sufre, otra aguanta. Y cuidado con la diversificación de mentira: dos fondos con nombres distintos pueden tener las mismas empresas dentro. Se diversifica mirando lo que hay debajo, no contando productos.

Núcleo y satélitesConstruir la cartera

Una forma de ordenar una cartera. El núcleo es la parte grande, aburrida y diversificada que sostiene el patrimonio (la gestión colectiva: fondos indexados, gestión activa y ETFs) y no se toca. Los satélites son posiciones más pequeñas y arriesgadas alrededor: acciones concretas, cripto, capital privado. Si un satélite sale mal, no te tumba la cartera; si sale bien, aporta. Cuando los satélites pesan más que el núcleo, ya no son satélites: son la cartera. (La mía, por diseño, es de satélites con núcleo pequeño, un 27 % del plan, y menos hoy, contado en Mi cartera.)

Renta fija y renta variableConstruir la cartera

Renta fija: prestas dinero (a un Estado, a una empresa) a cambio de un interés pactado. Cobras lo acordado si el emisor no quiebra. Renta variable: compras un trozo de una empresa (acciones) y tu rentabilidad depende de cómo le vaya. Sin promesas. La fija da previsibilidad. La variable, potencial. “Fija” no significa “sin riesgo”: el emisor puede impagar y los precios también se mueven. Casi toda cartera sensata mezcla ambas según edad, objetivos y estómago.

Fondo monetarioConstruir la cartera

Un fondo que invierte en deuda de altísima calidad y a plazos cortísimos (letras, depósitos, papel a días o semanas). Es lo más parecido a “aparcar” el dinero: rentabilidad modesta pegada a los tipos de interés, valor muy estable y liquidez diaria. No está garantizado como un depósito, pero es el escalón de riesgo justo por encima de la cuenta. Los míos: las cuentas flexibles de Revolut y Smart Cash, en Mintos.

Riesgo de plataformaConstruir la cartera

El riesgo de que falle quien custodia tu dinero, no la inversión en sí: quiebra, hackeo, bloqueo de retiradas. Se gestiona con tamaño, no con confianza: cuanto menos regulada la plataforma, menos dinero debería dormir en ella, de forma que ninguna quiebra pueda tumbarte la cartera. Los bancos añaden una red extra, el Fondo de Garantía de Depósitos, que cubre hasta 100.000 € por titular y entidad.

Vehículos

Cómo se empaqueta la inversión — y lo que cuesta

Gestión pasiva e indexadosVehículos

Un fondo indexado no intenta batir al mercado: lo replica (compra todas las empresas de un índice) a coste mínimo. La gestión activa intenta batirlo, y la mayoría no lo consigue a largo plazo una vez descontadas las comisiones. Conclusión práctica: el núcleo de casi cualquier cartera sensata es indexado. Lo activo y lo temático son complementos, con tamaño de complemento.

Gestión activaVehículos

Un gestor decide qué comprar y qué vender intentando batir al mercado. A cambio cobra más comisiones que un indexado, y ahí está la trampa: a largo plazo, la mayoría no bate al índice después de costes. ¿Por qué existe entonces en mi cartera? Porque hay nichos y gestores concretos donde sí aporta. La regla: la gestión activa se elige por convicción en el gestor, no por la rentabilidad del año pasado. Y siempre con tamaño de complemento, nunca como pieza principal: en mi núcleo entra, y con ese tamaño.

RoboadvisorVehículos

Un gestor automatizado: respondes un cuestionario sobre tu perfil y tu horizonte, y el sistema monta una cartera de fondos indexados a tu medida, y la rebalancea solo. Es la opción “no quiero decidir nada”, más caro que indexarte por tu cuenta, mucho más barato que un gestor tradicional. Para quien nunca daría el primer paso por miedo a equivocarse, una de las mejores puertas de entrada posibles. El coste extra se paga en tranquilidad.

ETFVehículos

Un fondo que cotiza en bolsa como una acción (Exchange-Traded Fund): se compra y se vende en segundos a precio de mercado. Los hay que replican índices enteros y los hay temáticos (semiconductores, ciberseguridad, lujo). Dos avisos de alguien que se ha llevado el susto: el nombre no siempre cuenta lo que hay dentro (mira las posiciones reales, no el título), y en España los ETFs no tienen el diferimiento fiscal de los fondos tradicionales. Cada venta pasa por Hacienda.

Fondo de fondosVehículos

Un fondo que no compra empresas: compra otros fondos. En capital privado es la puerta de entrada del particular: con un ticket accesible te llevas exposición a varios fondos de primer nivel, cada uno con decenas de empresas debajo. El precio: una capa extra de comisiones sobre las de los fondos que contiene. En España, la ley Crea y Crece fija el mínimo en 10.000 € por fondo si tu patrimonio no supera 500.000 €, y limita el capital privado al 10 % de él. Se paga por el acceso y por la diversificación, sabiéndolo.

Traspaso de fondos (diferimiento fiscal)Vehículos

La superventaja fiscal del inversor español: mover dinero de un fondo a otro sin vender, y por tanto sin pagar a Hacienda por las ganancias acumuladas. El peaje fiscal se aplaza hasta el reembolso final, y ese dinero no pagado sigue componiendo a tu favor durante años. Funciona entre fondos tradicionales, indexados incluidos. No funciona con ETFs ni acciones: ahí cada venta tributa. Un motivo de peso para que lo que no piensas tocar viva en fondos, no en ETFs.

CFD — contrato por diferenciaVehículos

Un producto donde no compras el activo: apuestas sobre su precio con dinero prestado por el broker. Con 100 € puedes mover 2.000, así que un movimiento del 5 % en contra se lleva el 100 % de tu dinero y la posición se cierra sola. La propia CNMV obliga a los brokers a avisar de que la mayoría de inversores particulares pierden dinero con ellos. No están en mi cartera y no volverán a estarlo: mi primer gran error fue exactamente eso.

Capital privado y deuda

Fuera de bolsa

Venture, growth y buyoutsCapital privado y deuda

Las tres etapas del capital privado, ordenadas por madurez de la empresa. Venture (capital riesgo): empresas recién nacidas o muy tempranas, donde la mayoría fallará, y las que no, pagan por todas. Capital de crecimiento (growth): empresas que ya funcionan (como orden de magnitud, decenas a cientos de millones) y necesitan combustible para crecer. Buyouts (compras de control): empresas maduras que se compran enteras, casi siempre con deuda, para mejorarlas y venderlas. A más madurez, menos riesgo, y menos potencial. Mi bloque privado toca las tres etapas: por eso verás las tres palabras en mi cartera.

Llamada de capitalCapital privado y deuda

En capital privado no desembolsas todo el día uno: comprometes una cifra y el fondo te la va pidiendo por tramos (las llamadas de capital) a medida que encuentra dónde invertir, durante varios años. La implicación práctica: ese dinero tiene que estar disponible cuando lo llamen, así que no puede estar bloqueado ni jugándosela en otro sitio. Comprometer 10.000 € no es invertir 10.000 € hoy. Es prometer que estarán.

Curva JCapital privado y deuda

La forma que dibuja la rentabilidad de un fondo de capital privado: los primeros años la valoración baja (se pagan comisiones y las inversiones aún están verdes), y solo después sube, si sube. No es que el fondo vaya mal. Es la forma normal de la curva. Quien entra sin saberlo se asusta en el año dos y quiere salir justo cuando no debe, ni suele poder. Se entra sabiéndolo, o no se entra.

RWA — activos del mundo realCapital privado y deuda

Del inglés Real World Assets: activos físicos o tradicionales (un piso, un negocio, deuda) que, representados como tokens en una blockchain, se convierten en activos tokenizados. El token no cambia el activo: cambia el vehículo. Permite trocearlo, moverlo y venderlo con menos fricción. Lo importante es que el riesgo sigue siendo el del activo subyacente, y tokenizar un mal piso no lo convierte en buena inversión.

Mercado secundarioCapital privado y deuda

Donde se revende una inversión ya emitida: la bolsa lo es para las acciones. En plataformas privadas (crowdfunding, inmobiliario tokenizado, capital privado) el “secundario” suele ser un tablón entre usuarios, sin precio garantizado, sin compradores garantizados y a veces con condiciones para poder vender. La regla de lectura: si el secundario es la única salida, asume que no hay salida, y alégrate si un día la hay.

Pignoración y colateralCapital privado y deuda

El colateral es la garantía: el activo que respalda un préstamo (tu cartera de fondos, tu cripto, un inmueble). Pignorar es entregarlo como garantía para obtener financiación sin venderlo, y los fondos siguen invertidos y rindiendo mientras el banco presta contra ellos. Bien usada, aporta liquidez sin deshacer posiciones ni adelantar impuestos. Mal usada, convierte una caída del mercado en un problema de deuda. La diferencia está en dos números: el LTV y el health factor.

LTV y health factorCapital privado y deuda

El LTV (loan-to-value) mide cuánto pides sobre lo que vale la garantía: 20.000 € contra 100.000 € es un 20 %. El health factor mide la distancia a la liquidación: en 1, te liquidan la garantía. Mi regla es mantenerlo siempre entre 1,5 y 2, con deuda lo bastante baja para que ni una caída fuerte del mercado te obligue a vender en el peor momento.

Plusvalía y minusvalía (ganancia patrimonial)Capital privado y deuda

La ganancia (o pérdida) que aflora al vender: precio de venta menos precio de compra. Tributa, y en cripto también cuando cambias un token por otro o pagas con él, no solo al convertir a euros: por eso el registro de operaciones no es opcional. En fondos existe un mecanismo que lo cambia todo: el traspaso, que difiere el pago mientras el dinero siga dentro. Cómo se declara cada caso es tema para tu asesor.

Cripto · Funcionamiento

La fontanería: cadenas, comisiones y puentes

On-chain y off-chainCripto · Funcionamiento

On-chain: lo que queda escrito en la blockchain (transferencias, swaps, posiciones en protocolos). Público, verificable e imborrable. Off-chain: lo que pasa fuera (el saldo dentro de un exchange, una firma que aún no se ha ejecutado). La diferencia práctica: lo on-chain lo puede auditar cualquiera (así funcionan los trackers de solo lectura), y también dibuja el mapa de tus movimientos para siempre.

Smart contractCripto · Funcionamiento

Un contrato convertido en código sobre una blockchain: las condiciones se ejecutan solas cuando se cumplen, sin nadie en medio que pueda incumplir, retrasar o cambiar las reglas. Es la pieza que hace posible DeFi, prestar, cambiar o invertir contra un programa en vez de contra una empresa. Su fuerza es también su riesgo: el código hace exactamente lo que dice el código, incluidos sus errores. Un fallo puede vaciar un protocolo. Por eso “auditado y con años de rodaje” no es un detalle. Es el requisito.

Gas — la comisión de la blockchainCripto · Funcionamiento

Lo que pagas a la red por ejecutar cualquier operación on-chain: un envío, un swap, abrir una posición. Varía según la cadena y la congestión, de céntimos en las cadenas de segunda capa (L2, como Arbitrum o Base) a euros (o mucho más) en Ethereum en horas punta. La consecuencia práctica: las posiciones pequeñas en DeFi pueden no compensar, porque el gas de entrar y salir se come el rendimiento.

L2 y EVMCripto · Funcionamiento

Una L2 (segunda capa, como Arbitrum, Base o Linea) es una red construida sobre Ethereum que hereda su seguridad y cobra un gas mucho más barato, céntimos en vez de euros. EVM es el estándar técnico de Ethereum: una cadena “compatible EVM” funciona con las mismas wallets y contratos. Traducción práctica: las posiciones pequeñas de DeFi solo tienen sentido donde el gas cuesta céntimos, o sea en L2 y en cadenas baratas.

Bridge — puente entre cadenasCripto · Funcionamiento

El mecanismo para mover valor de una blockchain a otra: bloqueas tokens en la cadena de origen y recibes su equivalente en la de destino. Funcionan, pero son históricamente el punto más hackeado de cripto, porque custodian mucho dinero en un solo contrato. Las reglas de higiene: usar rutas contrastadas (agregadores como Jumper comparan por ti), mover y terminar sin dejar fondos a medias en el puente, y no cruzar más de lo necesario.

Fiat — el dinero de siempreCripto · Funcionamiento

El dinero emitido por un banco central: euros, dólares, libras. En cripto la palabra aparece en las fronteras, el on-ramp (de euros a cripto) y el off-ramp (de vuelta a euros), porque cruzarlas implica un exchange, una verificación y, casi siempre, una comisión. Vale como recordatorio: tus facturas siguen llegando en fiat, y toda estrategia cripto acaba midiéndose en él.

On-ramp y off-ramp — la frontera con tu bancoCripto · Funcionamiento

Las puertas entre tus euros y cripto. El on-ramp convierte fiat en cripto (una transferencia a un CEX, una compra con tarjeta); el off-ramp hace el camino de vuelta hasta tu cuenta. Es el tramo con más fricción del viaje: verificación KYC, comisiones y, al vender, un hecho imponible con su plusvalía o minusvalía. En mi sistema esa frontera es Bit2Me. Regla práctica: cuantas menos veces cruces, menos peaje pagas.

Cripto · Custodia

Dónde compras y quién tiene las llaves

CEX — exchange centralizadoCripto · Custodia

Un exchange con empresa en medio: te registras (con KYC), depositas y la plataforma casa las órdenes en su libro, como un broker de toda la vida, pero de cripto. Bit2Me es el ejemplo claro de esta web; Nexo también hace de CEX cuando compras o vendes dentro. La cara buena: fácil, con soporte y puente directo con tu banco. La letra grande: mientras tus cripto están ahí, la custodia es de la empresa, no tuya. Lo contrario del DEX.

DEX — exchange descentralizadoCripto · Custodia

Un exchange sin empresa en medio: un smart contract donde cambias un token por otro directamente desde tu wallet, sin registro ni custodia. En casi todos, los precios los ponen los pools de liquidez, no un libro de órdenes. La contrapartida: no hay atención al cliente ni botón de deshacer. La seguridad depende de tu wallet y de lo que firmes. Uniswap es el ejemplo canónico; agregadores como 1inch comparan varios DEXs para darte el mejor precio. Lo contrario del CEX.

CeFi — cripto con empresa en medioCripto · Custodia

Finanzas centralizadas: plataformas cripto con una empresa detrás que custodia tus fondos (Nexo o Bit2Me, por ejemplo). La cara buena: soporte, interfaz fácil y puentes con tu banco. La letra grande: tus cripto las tiene la empresa, no tú. Si quiebra, estás dentro (Celsius y FTX lo demostraron). Lo contrario de DeFi, donde no hay empresa: hay contratos.

DeFi — finanzas descentralizadasCripto · Custodia

Servicios financieros que funcionan con contratos automáticos sobre una blockchain, sin empresa en medio: tú custodias, tú firmas. En las finanzas centralizadas (CeFi, un banco o un exchange) confías en una entidad que custodia por ti. Al mundo financiero tradicional (bancos y bolsa de toda la vida) se le llama TradFi. El juego es el mismo: prestar, cambiar, invertir. Lo que cambia es quién tiene las llaves y qué puede fallar: en CeFi, la empresa. En DeFi, el código.

Hot wallet y cold walletCripto · Custodia

En cripto, quien tiene las llaves tiene el dinero, y tenerlas tú se llama autocustodia. Una hot wallet (caliente) vive conectada a internet, cómoda y expuesta, como MetaMask, Rabby o Trust Wallet. Una cold wallet (fría) guarda las llaves sin conexión en un aparato físico, como Trezor, incómoda y segura. Lo que se mueve va en caliente y con importes pequeños. Lo que duerme a largo plazo, en frío. Y una excepción declarada: mantengo una parte en CeFi a cambio de rendimiento (riesgo de contraparte asumido, no olvidado).

Frase semillaCripto · Custodia

Las 12 o 24 palabras que generan (y recuperan) todas las claves de tu wallet. Quien las tiene, tiene tu dinero: sin preguntas, sin recuperación, sin atención al cliente. Las reglas son pocas y no negociables. Se escriben en papel o metal, nunca en una foto, una nota del móvil o la nube. No se comparten con nadie, porque ningún soporte técnico legítimo te las pedirá jamás. Y se guardan donde un incendio o un robo no se lleven la única copia.

PhishingCripto · Custodia

Suplantación: un email, un SMS o una web que se hace pasar por tu banco o tu plataforma para que teclees tu contraseña, o tu frase semilla. No ataca la tecnología, te ataca a ti. Las defensas aburridas funcionan: entrar siempre por marcadores propios (nunca por enlaces de emails), activar el doble factor y desconfiar de cualquier urgencia. Ningún soporte legítimo te pedirá jamás la contraseña ni la frase semilla.

KYCCripto · Custodia

Know Your Customer: la identificación que exchanges y plataformas te piden por ley (DNI, selfie, a veces el origen de los fondos) para prevenir el blanqueo. Es el peaje de entrada al mundo regulado. Pero ojo: el KYC previene el blanqueo, no garantiza que la plataforma esté autorizada, y eso se comprueba en el registro del regulador. Los servicios “sin KYC” ofrecen agilidad a cambio de menos protección: límites bajos, marco legal incierto y nadie a quien reclamar. Yo los uso solo para dinero de paso. Nunca como depósito.

Cripto · Tokens y rendimiento

Qué compras y de dónde sale el rendimiento

StablecoinCripto · Tokens y rendimiento

Criptomoneda diseñada para valer siempre 1 dólar (o 1 euro). Las serias lo consiguen con reservas reales; las algorítmicas lo prometían con código, y UST, la de LUNA, demostró en 2022 lo que pasa cuando la promesa se rompe. Es el efectivo del mundo cripto: permite salir de la volatilidad sin salir de la blockchain, y es la materia prima de casi todas las estrategias de rendimiento DeFi. El matiz que importa es que su solidez es la de las reservas de su emisor.

Utility tokenCripto · Tokens y rendimiento

Token que su plataforma llama de utilidad: da ventajas dentro de ella (mejores condiciones, acceso). El nombre no decide qué es: según a qué dé derecho, puede ser un instrumento financiero. Yo mantengo RNT (Reental) y RWAT (Tutellus). La regla para no engañarse: se valora por la utilidad que te da hoy, no por la esperanza de que suba mañana. (El NEXO, que también da ventajas, lo cuento como altcoin, porque cotiza y pesa más como apuesta que como carné.)

Security tokenCripto · Tokens y rendimiento

Un valor de toda la vida representado como token: acciones, deuda o participaciones anotadas en una cadena de bloques. La diferencia con el utility token no es tecnológica: el utility da ventajas dentro de una plataforma; el security representa un derecho económico, y por eso está sujeto a la normativa de valores. El NOTE de Republic es uno: cotiza en INX One, su mercado secundario. A cambio de más papeleo y menos sitios donde venderlo, el derecho que compras lo reconoce alguien más que el emisor.

StakingCripto · Tokens y rendimiento

Bloquear criptomonedas para ayudar a validar las operaciones de una blockchain y cobrar por ello. El interés se paga en la propia moneda, así que cobras más monedas, no más valor: si el precio cae, cobrar un 5 % no te salva. Ojo a dos detalles: el periodo de bloqueo (cuánto tardas en recuperar tu dinero) y quién custodia mientras tanto. Si lo hace un exchange, sumas su riesgo al del protocolo. También se llama staking a bloquear el token de una plataforma para tener nivel o cobrar parte de sus comisiones: ahí no validas nada.

Lending — préstamosCripto · Tokens y rendimiento

Prestar tus criptomonedas o stablecoins a cambio de un interés, o pedir prestado dejando tus activos como garantía. El interés lo pagan los prestatarios, no la plataforma. Existe en dos formas: descentralizada (Aave, un contrato automático, sin empresa; RNT Lend usa ese código, pero lo opera Reental) y centralizada (un exchange que presta por ti). Si pides prestado, manda el health factor: cuando el colateral cae de cierto nivel, te liquidan sin avisar.

Pool de liquidez y LPCripto · Tokens y rendimiento

Un depósito de dos monedas contra el que cualquiera puede intercambiar en un exchange descentralizado. Quien aporta esas monedas es un proveedor de liquidez (LP) y cobra una parte de la comisión de cada intercambio. No prestas: haces de mercado. Es un rendimiento real (sale de comisiones, no de emitir un token nuevo), pero llega con un riesgo propio que conviene entender antes: la pérdida impermanente.

Pérdida impermanenteCripto · Tokens y rendimiento

El riesgo típico de aportar a un pool de liquidez. Si una de las dos monedas se mueve mucho respecto a la otra, el pool se reequilibra solo y acabas con más de la que ha bajado y menos de la que ha subido. Resultado: puedes tener menos valor que si te hubieras limitado a guardarlas, aunque hayas cobrado comisiones. Se llama impermanente porque desaparece si los precios vuelven a su relación inicial, y se vuelve muy permanente si retiras antes. En pools de dos stablecoins es casi cero.

TVL — valor total bloqueadoCripto · Tokens y rendimiento

Del inglés Total Value Locked: cuánto dinero hay depositado en un protocolo DeFi. Es el termómetro rápido de tamaño y confianza, porque un TVL alto es más liquidez para entrar y salir, y más ojos vigilando el código. No garantiza nada (los grandes hackeos ocurren en sitios grandes), pero yo no entro donde el TVL es pequeño: poca liquidez y pocos incentivos para auditar. Mi excepción declarada es RNT Lend, por su colateral y su ecosistema, y con importe acotado precisamente por eso.

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