Si quieres que hablemos, escríbeme.
De los primeros correos de lectores salieron cambios en esta web y potenciales oportunidades. Y lo que resulte estar mal acaba en Correcciones.
Escríbeme si
Has visto un error: un dato, una cifra, una errata. Lo corrijo.
No entiendes algo que he publicado. Si no se entiende, el fallo es mío, no tuyo.
Quieres proponerme algo. Las buenas ideas suelen empezar por un correo.
No podré ayudarte si
Me preguntas dónde invertir tu dinero: no estoy autorizado para asesorar.
Quieres que gestione tu cartera. Solo gestiono la mía.
Me pides promocionar algo que no uso: aquí solo aparece lo que uso de verdad (o que voy a usar, dicho en su ficha).
Me preguntas por las entidades financieras que me pagan o por sus productos: para eso está la propia entidad.
Lo leo yo. Tardo, pero contesto.
Si tienes prisa, X es más rápido, aunque allí tampoco asesoro.